DIAGNÓSTICO
DE LA BRONQUITIS INFECCIOSA |
[Atras] |
Jane
K. A. Cook, Intervet UK., The Elms, Thicket Road, Houghton, Huntingdon, Cambs.,
PE 17 2BQ
Reproducido
de las memorias del XVI Congreso Latinoamericano de avicultura, Lima
Peru 1999.
INTRODUCCIÓN
La
Bronquitis infecciosa (BI) continua siendo una enfermedad de mayor importancia
para la industria avícola a nivel mundial
desde su descripción al inicio de los años 1930 (Anon, 1988; 1991).
El virus de la bronquitis infecciosa (BIV) pertenece al grupo coronavirus
y causa una enfermedad respiratoria de sumo cuidado e importancia económica.
Afecta la producción y la calidad de los huevos
en gallinas ponedoras y gallinas reproductoras y se le reporta,
frecuentemente, como
causa de nefritis. La
enfermedad producida por el virus ha sido descrita en detalle (Cavanagh y Naqi,
1997).
Este
artículo considera los métodos de diagnóstico disponibles y las formas de
diferenciación entre los serotipos del virus.
DIAGNÓSTICO
El
diagnóstico certero de la bronquitis infecciosa es difícil.
Existen dos razones de peso para esto.
Primero, la enfermedad respiratoria y el efecto sobre la producción y
calidad de los huevos producida por el BIV son fácilmente confundidos con otras
enfermedades causadas por otros patógenos aviares.
Segundo, debido a que el BIV puede rápidamente alterar su característica
antigénica, ya sea por mutación o por recombinación, nuevas variedades antigénicas
del virus continúan apareciendo, haciendo la identificación cada vez más difícil
(Cavanagh et al., 1992).
Antes
de intentar cualquier tipo de diagnóstico es necesario considerar las razones
por las cuales se requiere un diagnóstico.
Se dispone de diferentes métodos para el diagnóstico y la información
requerida, puede influenciar en la decisión sobre el método de elección.
MÉTODOS
DE DIAGNÓSTICO DISPONIBLES
Signos clínicos
BIV
causa una infección respiratoria moderada y pasajera, particularmente en aves jóvenes.
Como en el caso de otras infecciones respiratorias, como por ejemplo, la
enfermedad de Newcastle, frecuentemente se complica con infecciones bacteriales
secundarias, resultando
en alta morbilidad y variable mortalidad.
En gallinas ponedoras y reproductoras, generalmente las infecciones por
BI resultan en una reducción en el número de huevos y un aumento en la
incidencia de huevos de baja calidad.
No solamente se afecta la calidad de la cascara del huevo, sino que también
la albúmina puede presentarse muy acuoso o baja en viscosidad.
Este efecto en la calidad de la albúmina es típico de una infección
por B.I.; pero el efecto sobre el número de huevos y la calidad de la cascara
del huevo pueden ser el resultado de un sin número de otras causas, ambas,
infecciosas y ambientales. De esta manera, debido a los signos respiratorios
observados en aves jóvenes y la aberrante producción de huevos vista en
ponedoras y reproductoras, la enfermedad es fácilmente confundible con otras,
el diagnóstico diferencial sobre la base de los síntomas clínicos es
extremadamente difícil
y no es recomendable.
Aislamiento del virus
El
éxito en el aislamiento de BIV en parvadas comerciales no se logra fácilmente.
Sin embargo, el uso de aves centinelas mejora las posibilidades de
aislamiento (Gelb et al.,
1989). Para el
aislamiento del virus, muestras de tejido deben tomarse inmediatamente después
que se observan los primeros síntomas clínicos, cuando los títulos del virus
se encuentren al máximo.
En los casos de infecciones respiratorias esto es usualmente posible,
pero cuando investigamos una producción de huevos errática, estos efectos no
podrán apreciarse hasta algún
tiempo después del inicio de la infección viral.
Isopos traquéales/nasales o tejidos son, probablemente, es el mejor
material para comenzar en los casos de infecciones respiratorias.
Cuando se examinen casos de nefritis, tanto el tejido renal como el del
tracto respiratorio permitirán aislar
el virus. En
el caso de desórdenes en la producción de huevos donde no exista la presencia
de infección respiratoria, el tejido mas apropiado para el aislamiento del
virus, es el proveniente del tracto intestinal, como son
las tonsilas cecales (Cook y Ellis, 1988), o riñones (Chong y Apostolov,
1982). Independientemente
del tipo de tejido escogido, lo importante es su traslado al laboratorio
inmediatamente, en hielo o congelado rápidamente hasta que todo este listo para
intentar el aislamiento.
Es
importante recordar que cualquier el aislamiento obtenido de un virus de BI,
puede provenir del virus vacunal y es escasamente posible distinguir entre el
aislamiento de un virus vacunal y el aislamiento de un virus de campo.
Es aconsejable por lo tanto considerar seriamente, si en realidad es
necesario intentar el aislamiento del virus.
En el caso de estudios epidemiológicos y de investigación, o cuando se
sospecha de un nuevo tipo de virus, el aislamiento puede ser requerido, pero
frecuentemente, la detección del virus o confirmación serológica de la
infección de BI puede ser suficiente y
adecuada.
El
tratar de aislar el BIV en cultivo de tejidos no es una opción viable debido a
que el virus requiere adaptarse al cultivo de tejidos antes que pueda ser
detectado. El
sistema tradicional para aislar el virus de BI es a través del pasaje en huevos
embrionados. Pero En
muchos laboratorios este método ha sido abandonado y reemplazado por el uso de
cultivos de órganos de la traquea (TOCs),
cuya sensibilidad comparativa es más favorable que el método de los
huevos embrionados (Cook et
al., 1976), Estos son más económicos, pues se pueden obtener por lo menos
20 TOC de un solo embrión y los resultados están disponibles a los 3 días
posteriores a la inoculación.
En el caso de los exámenes
en embrión de pollo, los resultados
no pueden completarse hasta despues de los siete días posteriores a la
inoculación con el virus de BI.
Mas aun, la lectura de los TOCs es menos subjetiva que la lectura del
examen de las lesiones
en los embriones. Sin
embargo, se ha sugerido (Clarke et
al., 1972) que la lectura puede ser mas simple,
si el líquido alantoideo es centrifugado y el paquete de células es
coloreado específicamente con un antisuero BIV especifico de
fluorescente marcado.
Independientemente del uso de cualquiera del sistema descrito, Es
generalmente necesario efectuar varios pasajes ciegos antes de que la muestra
pueda ser considerada como negativa.
De acuerdo a lo descrito, resulta evidente
que el proceso de aislamiento del virus de la BI a partir del material de
campo es un proceso difícil y
que consume mucho tiempo, sin que exista una garantía real de que el
resultado final será el esperado.
Detección del virus
Existen
un sin número de técnicas para lograr la detección del virus:
Microscopía.
El
examen, a través del microscopio electrónico, de muestras de campo ya sea
directamente o después de haber sido cultivadas en el laboratorio
ha sido exitosamente usado (Gough et
al., 1988).
Anticuerpos
monoclonales / inmunoquímica.
Se
han desarrollado técnicas para detectar BIV directamente en muestras de tejidos
provenientes de pollos infectados o en fluido alantoideo o en la membrana
corioalantoidea, obtenidos de huevos embrionados
inoculados con material de campo.
Anticuerpos monoclonales que son ya sean específicos a un serotipo de
BIV en particular o que
pueden detectar todos los BIV conocidos, han sido usados en métodos de
inmunofluorescencia y métodos tales como ELISA capturado
(Naqi, 1990; Naqi et al.,
1993; Karaca et al., 1992).
Estas pruebas tienen ventajas potenciales, pero su sensibilidad específicidaa
precisa ser mejorada antes que puedan ser usados en forma rutinaria para el
diagnóstico.
La
reacción en cadena de polimerasa.
Técnicas
que hacen uso de la reacción en cadena de polimerasa (PCR) están siendo
desarrolladas para el diagnóstico de BI por diferentes grupos, usando procesos
diferentes. EL
uso de PCR junto con el análisis de restricción enzimática (Kwon et al.,
1993; Jackwood et al., 1997), han permitido encontrar y producir perfiles para
cada serotipo de virus de BI muestreado, de tal manera que nuevas cepas de virus
de BI puedan ser comparadas con las existentes en estudios epidemiológicos.
Si bien es cierto que se requiere más trabajo para validar esta prueba,
la técnica promete ser una alternativa rápida para el diagnóstico y
diferenciación de los serotipos de BI (Keeler et al., 1998).
El hecho de que la técnica ha sido usada con éxito en BIV tratado con
fenol (Jackwood et al., 1998), significa que materiales tratados puedan ser
enviados en la actualidad de país a país sin contravenir las disposiciones
legales existentes para la importación.
Esto ha permitido que aislados de diferentes países puedan ser
comparados con la finalidad de obtener información epidemiológica de interés.
Un
proceso diferente usando iniciadores (primers) que son específicos para
diferentes serotipos de BI o que detectan todos los BIV conocidos (Cavanagh et al.,
1996; Adzhar et al.,
1996), ha permitido un estudio epidemiológico sobre la infección de BI en
parvadas comerciales. Estos estudios preliminares ofrecen posibilidades
interesantes en el trabajo a futuro. Sin embargo, es importante
recordar que la técnica PCR detecta ácido nucleico y no al virus vivo, de tal
manera que el significado de un resultado positivo en términos de indicar si
existe o no una infección activa en la parvada, es una de las preguntas que
queda por ser contestada.
Estos
métodos de detección tienen la ventaja de ser rápidos y sensibles y que por
lo tanto, existe
la posibilidad
de que
en el futuro
se usen
más ampliamente.
De todas maneras,
se requiere de
reactivos que
en la actualidad no están
ampliamente
disponibles
para los
laboratorios de diagnóstico rutinarios y que muchas de estas pruebas
requieren de validación adicional.
La técnica PCR es ciertamente una herramienta poderosa, pero debido a
que su uso parece ser simple y directo, existe el riesgo de usarla sin el
cuidado adecuado y sin que esta haya sido debidamente validadá y estandarizadá.
En el caso de BI, se precisa todavia demostrar que es más sensible que la
prueba del aislamiento viral (Kherna & Jones, no-publicado).
Actualmente es utilizada solamente
como una herramienta de investigación, pero en el futuro encontrará su
sitio valioso en
los laboratorios de diagnóstico.
Un
área importante de
interés para el futuro es la posibilidad de que los virus vacunales y de campo
puedan ser diferenciados por medio de PCR.
Esto sería de mucho valor para la técnica.
Sin embargo, su extremada sensibilidad significa que la contaminación
cruzada sigue siendo una seria y bien conocida dificultad, indicando que la técnica
sólo podría ser llevada a cabo en laboratorios dedicados o especializados.
Serología
Pruebas
serológicas en las que la respuesta específica a un anticuerpo a la infección
de BIV, son las mas usadas como método de diagnóstico.
Esta respuesta van a presentarse por un tiempo prolongado, así que
pueden ser una respuesta a una infección temprana o a la vacunación.
Por lo expuesto, cuando se usan pruebas serológicas para el diagnóstico
de BI es necesario el analizar muestras de suero pares, obtenidas tan pronto sea
posible después de la aparición de los primeros
síntomas y luego varias semanas posteriores a las primeras muestras.
Estas muestras deben ser analizadas conjuntamente y usando el mismo método
incluyendo los controles apropiados para la prueba.
Así, cualquier incremento del título de anticuerpos
entre los dos grupos de muestras puede ser considerado como una indicación
de respuesta de
anticuerpos a una infección reciente o a una vacunación.
La experiencia nos indicará
los niveles
normales en
la respuesta a
las vacunaciones
y estas
respuestas en algunos casos podrán ser diferenciadas de aquellas
correspondientes a retos de campo. Es
también importante considerar a las pruebas serológicas como pruebas de
parvada en lugar de pruebas individuales y de esta manera asegurarse que el número
de muestras es suficiente grande como
para ser representativa de la parvada.
Tres
clases de anticuerpos pueden producirse como respuesta a la inoculación del
virus de BI - IgA, IgM e IgG.
IgM es el primero anticuerpo en aparecer luego de la infección con BI,
títulos pico se logran aproximadamente entre los 7 y 8 días de la
infección. Detección
de IgM puede, entonces, considerarse como indicativo de una infección reciente
y en la actualidad existen pruebas para medir este tipo de anticuerpo. (De Wit
et al., 1998). IgA
normalmente es producido en secreciones locales como el fluido lacrimal o la
saliva y es una importante primera línea de defensa contra el reto por BI.
Puede ser identificado (Cook et
al., 1992), pero no se realiza en forma
de rutina. IgG
es el anticuerpo de mayor
presencia en el suero luego de una infección por BI, se encuentra presente
desde los 7 días posteriores a la infección por BI y puede persistir por algún
tiempo. Este
es el anticuerpo medido normalmente en las pruebas serológicas de rutina que se
efectúan.
Pruebas
serológicas.
Un
número de pruebas se encuentran disponibles para detectar anticuerpos específicos
de BI y es importante tener conocimiento de lo que miden, y de sus
ventajas y desventajas.
Precipitación
en agar gel (AGP).
Es
una prueba muy insensible y
no se usa ampliamente.
Sin embargo, por su simpleza y bajo costo, puede ser de utilidad en los
casos de parvadas, debido a que se pueden procesar un gran número de muestras
en forma rápida. Las precipitinas sólo están presentes por un periodo de
tiempo muy corto luego de la inoculación,
por lo que su detección indica una reciente exposición a BI (MacDonald et
al., 1982). Esta
es la ventaja principal
de esta prueba.
ELISA.
Esta
prueba es rápida de efectuar y muy sensible.
Es ampliamente utilizada para el diagnóstico de BI y existen en el
mercado varios kits comerciales.
Es importante recordar que la prueba de ELISA detecta la respuesta específica
del grupo BI y por lo tanto su uso para diferenciar entre serotipos de BI, es límitado.
Prueba
de inhibición de la hemoaglutinación (HI).
Esta
prueba amplía su uso día a día. Desafortunadamente, debido a que el
virus de BI precisa ser tratado con una enzima antes de que aglutine eritrocitos
de pollo, la preparación del antígeno es laboriosa, consume tiempo y su
estandarización es de gran importancia (Alexander et
al., 1983). La prueba HI puede ser usada para la diferenciación entre
serotipos de BI, siempre y cuando sea efectuada con gran cuidado. Precisa
incluirse un juego completo de sueros positivos y negativos como control
en cada prueba y utilizarse el antígeno HI para cada serotipo de BI que se
desee analizar (Brown & Bracewell, 1985; Cook et
al., 1987).
Prueba de suero
neutralización (SN).
Es
indudablemente la mejor
prueba a usarse cuando sea necesario diferenciar entre serotipos de BI.
Sin embargo, es una prueba
costosa y requiere de tiempo (aún cuando se efectúe en TOC).
Por esta razón, es aconsejable considerar cuidadosamente sí en realidad
es necesario conocer el serotipo de BI involucrado en un brote de la enfermedad.
Pueden existir ocasiones cuando este tipo de información es requerida,
pero en la mayoría de casos es suficiente con confirmar que el virus de la BI
es el causante del
problema. Ahora
sabemos que la protección contra un reto de BI es más amplio que los
resultados que sugieren los resultados de la serotipificación in
vitro. Debido
a que actualmente existen vacunas que brindan protección contra varios
serotipos diferentes de BI, las estrategias de protección pueden desarrollarse
ahora sin tener conocimiento del serotipo de BI, en particular, involucrado en
cada brote de la enfermedad (Cook et
al., 1998). Entonces,
por consideraciones prácticas, es más importante obtener información sobre la
eficacia de las vacunas disponibles frente al aislado particular de BI, que
sobre la determinación del serotipo.
CONCLUSIONES
El
diagnóstico de las infecciones de BI es difícil, principalmente debido a las
dificultades que presenta su diferenciación con otras enfermedades aviares que
causan síntomas clínicos similares y, por tanto, debe cuidarse el valor que se
le da a la interpretación de los resultados obtenidos. Antes de intentar un
diagnóstico de BI, es recomendable considerar el uso que se va a dar a la
información, de tal forma que el mejor método disponible sea el escogido a fin
de obtener el máximo de información con relación al esfuerzo invertido.
En general, los métodos disponibles no son ideales y esperamos que
mejoras técnicas se lograrán a través de los esfuerzos de investigación que
se están realizando en esta área, por varios grupos en el ámbito mundial. Métodos
inmunoquímicos o métodos basados en el uso de PCR pueden encontrar un
lugar futuro en los laboratorios de diagnóstico,
sin embargo, pareciera que a pesar del desarrollo alcanzado, estas técnicas
no van a permitir ubicar las respuestas a todos nuestros problemas de diagnóstico.
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